Para la operación del trasplante de hueso se le aplicará anestesia general, por lo que el paciente estará dormido y no sentirá dolor.
Durante la cirugía se hace una incisión sobre el defecto óseo. El injerto puedo tomarse de áreas cercanas al defecto o con más frecuencia de la pelvis. Se moldea el injerto óseo y se introduce dentro y alrededor del área. Se puede necesitar clavos, placas o tornillos para sujetarlo en su lugar.